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Esta emprendedora comenzó de cero un negocio de venta de zapatos – Estos son los pasos que siguió y las lecciones de negocios que aprendió por el camino.

Desde cómo surge la idea de negocio hasta los pasos para crear un negocio desde cero, pasando por la búsqueda de un fabricante en China, esta es la historia de Candice Bernardoni.

Candice Bernardoni Scarlettos

Se suele vender la idea de que comenzar un negocio desde cero es fácil. Y a veces lo es, pero por regla general, el emprendedor debe atravesar serias dificultades, y en ocasiones se paga un precio secreto del que pocos emprendedores hablan . Que se lo pregunten a nuestra protagonista de hoy: la señora Candice Bernardoni. Esta mujer emprendedora australiana nos va a contar su paso a paso hasta llegar al momento actual, donde ya cuenta con una empresa muy rentable de diseño de zapatos cómodos, elegantes y baratos para mujeres.

La realidad de crear un negocio desde cero.

Primero viene la idea de negocio.

En Enero de 2014, Candice y su marido eran como cualquier familia trabajadora. Su marido trabajaba a tiempo completo y ella hacía malabarismos con los niños mientras intentaba contribuir económicamente en casa. No tenían problemas económicos, pero vivían bastante ajustados a su salario y poco preparados para cualquier imprevisto financiero que les surgiera.

En un viaje que hicieron a Italia, Candice fue a visitar algunas tiendas para comprarse unos zapatos. No encontró ningunos zapatos que le gustaran y que le costaran menos de 1.500€, por lo que se fue de Italia sin comprarse unos zapatos y volvió a Australia.

Allí cuenta que un día la visitó su hermana y ésta llevaba unos zapatos puestos que a Candice le parecieron hermosos. Le dijo a su hermana que le encantaban esos zapatos, y ella le respondió: «si solo me han costado 20 euros, y además, son muy incómodos.» Pero a Candice le seguían pareciendo hermosos.

Y aquí se le encendió la bombilla: «¿por qué no podemos tener zapatos deslumbrantes, cómodos y elegantes que no cuesten 1.000 ó 1.500 euros? Yo voy a hacerlo.»

La verdad de comenzar un negocio desde cero.

«¿Conoces la sensación de levantarte con una gran idea, dispuesto a ponerla en marcha aunque no sepas nada de negocios?¿Qué tan difícil puede ser comenzar un negocio? Déjame decirte que puede llegar a ser muy difícil», nos dice Candice.

«¿Qué es lo primero? Proveedores, telas, envíos, ¿Dónde fabricar mi producto? Son las primeras preguntas que te haces, y esto es solo el comienzo. Creo firmemente en la idea de que si te comprometes a comenzar un proyecto, las puertas se comienzan a abrir y comienzan a aparecer las respuestas a cualquier duda que tengas.»

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Y es que como diría Antonio Machado: «Caminante, no hay camino. Se hace camino al andar.»

5 lecciones de negocios que aprendí al iniciar un negocio desde cero.

 

Lección de negocios 1: No hables; actúa.

Lo primero que aprendí en el proceso de iniciar mi negocio fue que hay que actuar más y hablar menos. No todo el mundo tiene tu misma pasión y entusiasmo ante tu idea y, sin querer, pueden proyectar en ti su miedo al fracaso.

Dicho de otra manera, si no estás buscando el consejo de alguien (un mentor o alguien que tenga un negocio de éxito), simplemente comienza tu proyecto y no hables demasiado sobre ello con las personas, pues proyectan sus miedos y pueden intentar disuadirte de tu idea.

Eso sí, cuando encuentres a alguien que ya ha recorrido el camino que tú quieres recorrer, no tengas miedo de preguntarle cómo lo hizo. A la gente le encanta hablar de sí misma.

Lección de negocios 2: Algunas cosas no deben ser negociables y hay que saber retirarse de un trato.

Cuenta Candice que el primer paso que dio fue buscar al fabricante para producir los zapatos, por lo que voló a China para asistir a una de las ferias comerciales más grandes del mundo. «Fue tan fácil como buscar en Google: ferias comerciales en China», cuenta esta emprendedora.

El problema de buscar fábricas en China.

«Allí entrevisté a posibles fabricantes y visité sus salas de exposición. Encontré al fabricante que pensé que era el proveedor perfecto y, seis meses más tarde, había diseñado, producido, enviado y lanzado mi primera colección.

Como mi capital era limitado, solo podía producir cierta cantidad de zapatos, y debido a que no cumplía con la cantidad mínima de pedido requerida por el fabricante, mi pedido fue subcontratado a otra fábrica. Como había decidido controlar la calidad de mi pedido, volé a China y me llevaron a una nueva fábrica. Allí pude observar que algo andaba terriblemente mal cuando entré en una habitación infestada de ratas. Revisé cada zapato y 9 de cada 10 zapatos no pasaban mi prueba de calidad: acolchado defectuosos, cuero sobrecalentado y otros detalles que hacían que no estuviera contenta con el resultado final.

Tenía que elegir una opción. O acepto el envío y lanzo un producto que no cumple mis estándares, pero que no me llevaría a la ruina financiera o, por el contrario, pierdo mi inversión de 30.000 dólares y me alejo de este producto.

Finalmente decidí separarme de esta fábrica y de mis 30.000 dólares de inversión. Lloré ese día, pero estaba haciendo lo correcto, pues hubiera sido un mal comienzo el sacar un primer producto que no reunía ciertos estándares de calidad.

Ahora no tenía zapatos ni apenas dinero, pero aún así comencé a buscar una nueva fábrica.

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La lección que aprendí de esta experiencia fue que para negociaciones futuras, debía tener una lista de cosas no negociables, que incluyen calidad, lo que estoy dispuesta a pagar para mantener dicha calidad y asegurarme de que el fabricante producirá exactamente la calidad que necesito. Ni más ni menos. De haber tenido clara esta lista de prioridades, no hubiera dejado que la fábrica china que contraté hubiera subcontratado los zapatos a otra fábrica.

Acabé encontrando otro fabricante con el que trabajo actualmente el cual mantiene la calidad que necesito. A fin de cuentas, mis clientes vuelven a comprar debido a la calidad de nuestro producto.»

Lección de negocios 3: Contrata una empresa de redes sociales que crea en tu producto.

Tras encontrar a un fabricante, el cual cumplió en tiempo de entrega y calidad, ahora tenía un garaje lleno de zapatos por valor de 4.500 dólares. En el primer mes, únicamente había vendido 6 pares de zapatos, y 5 de ellos fue a familiares y amigos.

Yo era muy buena vendiendo cara a cara, pues procedía del mundo de las ventas, pero ahora tenía que descubrir cómo venderle a personas que no tenía cara a cara ni conocía. Me arrepentí de no haber dedicado algo de tiempo a involucrarme en el marketing con mi anterior empresa.

Tras probar con algunas personas para que se encargaran del marketing y la publicidad en redes sociales, vi que esto no era suficiente, por lo que finalmente contraté a una empresa de marketing. me aseguré de que esta empresa creyera en mi producto, pues si creen en lo que hago, eso se reflejará en el contenido que crearán para mi marca. Y los clientes percibirán eso.

Durante los primeros 3 años, los resultados fueron buenos. Comenzamos a vender zapatos y estaba muy feliz por no tener que hacerlo todo yo misma.

Lección de negocios 4: Cuando crees un sitio web, no reinventes la rueda.

Sabía que necesitaría un sitio web, por lo que contraté a una empresa de diseño web para crear un sitio web personalizado. me costó alrededor de 50.000 dólares, y 5.000 dólares al mes por mantenerlo. Un año después, el sitio web no estaba produciendo los resultados que necesitaba, por lo que tomé la decisión de comenzar mi negocio desde cero otra vez. Bueno, no exactamente desde cero, pues al menos ya tenía al fabricante.

Para cualquier que esté comenzando un negocio, no necesitas un sitio web personalizado. No es necesario pagar grandes sumas de dinero para que otra persona reinvente la rueda. Puedes recurrir a empresas como Shopify o BigCommerce, las cuales tienen ya plantillas prediseñadas, donde puedes personalizar y ahorrar mucho tiempo y dinero. Eso fue lo que hice. Abaraté de forma increíble los costes y los resultados comenzaron a llegar.

A medida que el sitio web crece y las ventas van aumentando ya puedes ir adaptando mucho mejor el sitio web, e incluso aumentando tu inversión en él, pero esto debe hacerse progresivamente conforme se incrementa el negocio. No hagas grandes inversiones en este tipo de cosas sin saber siquiera si el negocio va a funcionar. Invierte lo justo para que funcione.

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Lección de negocios 5: Aprende nuevas habilidades a medida que conoces mejor tu negocio.

Durante 3 años las ventas fueron muy buenas, aunque el 23 de marzo de 2020, mis ventas cayeron un 96% con la llegada del Covid. Comenzaron las dificultades financieras. No tuve más remedio que cancelar mi contrato con la empresa de redes sociales. Aquello que parecía en principio mi tragedia como emprendedora, resultó ser una de mis mayores bendiciones para mi negocio.

Aproveché para aprender sobre tecnología, y acabé aprendiendo sobre algoritmos, datos demográficos de mis clientes, campañas publicitarias en Facebook Ads y Google Adwords. Yo solo quería vender zapatos. Cuando acabé de dominar todos estos conceptos tecnológicos, volví a ver la luz nuevamente.

Nuestros resultados de marketing en redes sociales se dispararon, y esta vez comencé a ganar más dinero. De hecho, por primera vez en seis años estaba ganando dinero de verdad. Incluso me puse un sueldo, teniendo en cuenta, también,  todo el dinero que estaba ahorrando en servicios externos.

Lecciones de negocios para emprendedores.

Candice dice que no se arrepiente de haber pasado por estas duras experiencias, pues considera que fue lo mejor que le pudo pasar, ya que lejos de considerarlo errores, ella lo considera lecciones de negocios que harán que evite ciertos errores en el futuro. En sus propias palabras:

«En lugar de que mis errores me hayan costado dinero, yo lo veo como que aprender de mis errores me han ahorrado una fortuna, al ser errores que ya nunca volveré a cometer».

Otra lección que nos deja Candice es que puedes hacer mucho más de lo que en principio piensas que puedes hacer. Nunca subestimes tus habilidades.

Aunque una de las lecciones de negocios más importantes que nos deja es que aquello que funciona por un período de tiempo, no tiene por qué funcionar siempre. Es por eso que en los negocios, constantemente, debemos estar adaptándonos. No tengas miedo a cambiar algo cuando observes que algo no va bien o que te has estancado. Escucha siempre tu instinto, pues tu instinto nunca te miente.

Y finalmente, cuando creas un negocio desde cero, llegará un momento en que deberás contratar a personas o empresas para que te ayuden. Simplemente asegúrate de que sean realmente necesarios. No contrates por contratar ni inviertas por invertir. Comienza con poco, reduciendo los gastos al mínimo, y conforme vayas creciendo, vas aumentado de forma proporcional las contrataciones e inversiones.

Y básicamente, esta es la historia de Candice Bernardoni, la emprendedora que hay detrás de Scarlettos.com.au.

Ver: Incorporar una sola palabra a mi vocabulario me ayudó a tener éxito.
A. Carlos González
Autor de "Cenizas de Prosperidad", Apasionado de las ventas, las finanzas, estratega empresarial, entusiasta del desarrollo personal y algunas cosas más

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